Si en su oficina alguien le preguntara “¿cómo está el clima afuera?”, seguramente usted miraría por la ventana para saber si está nublado o hay sol, observaría los árboles y los carteles para determinar cuán fuerte sopla el viento y vería cómo viste la mayoría de la gente para decidir si hace calor. Incluso, podría optar por escuchar la radio o buscar rápidamente en internet el informe meteorológico para conocer la temperatura exacta y la sensación térmica actual.
Sin embargo, si usted quisiera conocer el estado del clima interno o “clima organizacional” en su oficina, no alcanzaría con usar un termómetro. Desafortunadamente, no resulta tan fácil medir los datos de la “atmósfera laboral”
